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Carta de invitación a los obispos

Roma, diciembre 8 de 1996

        Estimado Padre:

        Que el amor del Dios manifestado en la muerte y el resurrección de su hijo llene su corazón con la consolación.

        Con la autorización del cardenal López Rodríguez, Arzobispo de Santo Domingo, primado para las Américas, y del cardenal O'Connor, Arzobispo de Nueva York, nos complace invitarlo a una reunión de obispos de norte, centro, y Sur América organizada por el Camino Neocatecumenal, que tendrá lugar entre los días 1 y 5 de abril de 1997, en el hotel de Sheraton en la ciudad de Nueva York.

        En el margen de la preparación para el sínodo de las Américas, los equipo de los itinerantes responsables del Camino Neocatechumenal en las diversas naciones americanas, han sugerido la importancia de una información más profunda sobre el Camino de Neocatechumenal para los obispos, especialmente frente a los desafíos que la iglesia tiene que enfrentar al margen del tercer milenio: 

- Es el trabajo pastoral en nuestras diocesis suficiente para resistir el poder de los medios que nos cofrontan con una antropología que excluye los   valores cristianos fundamentales? 

- " Solamente una nueva estética ante el tercer milenio podrá salvar la iglesia "... 

- La secularization. La difusión de sectas. La carencia de vocaciones. La destrucción de la familia. 

       Éstos son algunos de los temas que sería urgente reflexionar bajo la dirección del espíritu santo. Más aun, hay otros: los millares de vocaciones surgidas del Camino Neocatecumenal, con el nacimiento de treinta seminarios diocesanos misioneros; las familias que se ofrecen para evangelizar las áreas más difíciles del mundo, la transformación de la parroquia como una comunidad de comunidades; una catequesis para los adultos a través de un Camino para re descubrir el bautismo. Pensamos que Dios está hablando a toda la iglesia, especialmente através de la salvación y reconstrucción de las familias, que tiene lugar en la pequeña comunidad. 

        Desearíamos, como Juan Pablo II en la carta del reconocimiento del Camino, presentarlo y ofrecerlo a los obispos.

        Juan cardenal O'Connor vendrá a inaugurar esta reunión y presidirá la Eucaristía final.

        Esperamos, que después de las celebraciones de Pascua, estos días puedan ser de descanso y de reflexión sobre los desafíos del tercer milenio en relación con la ' nueva Evangelización ' del continente americano, y puedan ser de una gran fruto para su diócesis.

        Nos anima para hacer este reunión el consentimiento del Santo Padre, y los frutos conseguido en la primera reunión de Obispos de América latina, en Santo Domingo, en el año de 1992, convocada por el Camino Neocatecumenal, en la que más 150 Obispos asistieron, y muchos de ellos nos han sugerido la necesidad repetirlo y hacerlo extensivo a los obispo de Norteamérica. 

        Ponemos esta reunión a los pies de la virgen María, la humilde de Nazareth, sabiendo verdaderamente que su mediación, poderosa ante su hijo, nos concederá la gracia, en nuestra debilidad, de ayudar a la iglesia americana.

        En la esperanza de verle, pido su bendición y le imploro rece por mí, un pecador,

KIKO ARGÜELLO

Letter of invitation to the bishops

Rome, December 8th, 1996

        Dearest Father: 

        May the love of God manifested in the death and resurrection of his Son fill your heart with consolation.

        With the authorization of the Cardinal Lopez Rodriguez, Archbishop of Santo Domingo, Primate for the Americas, and Cardinal O'Connor, Archbishop of New York, it grateful for us to invite you to a meeting of Bishops of North, Center, and South America organized by the Neocatechumenal Way, which will take place between the 1 and 5 of April of 1997, in the Sheraton Hotel in New York City.

        In the edge of preparation for the Synod of the Americas, the team of itinerants responsible for the Neocatechumenal Way in the different American nations, have suggested the importance of a deeper information about the Neocatechumenal Way for the Bishops, specially before the challenges which the Church has to face in the edge of the Third Millennium:

- Is the pastoral work in our parishes sufficient to withstand the power of the media which confronts us with an anthropology excluding fundamental christian values?

- "Only a new aesthetic before the third millennium will be able to save the Church" ...

- The secularization. The diffusion of sects. The lack of vocations. The destruction of the family.

        These are some of the themes it would be urgent to reflect upon under the guidance of the Holy  Spirit. Moreover, there are other: the thousands of vocations arising from the Neocatechumenal Way, with the birth of thirty diocesan missionary seminaries; the families who offer themselves to evangelize the most difficult areas of the world, the transformation of the parish as a community of communities; a catechesis for adults through a Way to rediscover baptism. We think that God is speaking to all the Church, specially through the salvation and the rebuilding of the families which takes place in the small community.

        We would want, as John Paul II in the letter of recognition of the Way, present it and offer it to the bishops.

        John Cardinal O'Connor will come to inaugurate this meeting and will preside the final Eucharist. 

        We hope, after the Easter celebrations, this days may be of rest and reflection about the challenges of the Third Millennium in relation with the 'New Evangelization' of the American continent, and may be of a great fruit for you dioceses.

        It animate us to make this meeting the acknowledgment of the Holy Father, and the Fruits gotten in the First meeting of Bishops of Latin America, in Santo Domingo, 1992, convoked by the Neocatechumenal Way, in which more 150 bishops attended, and many of which have suggested to us the necessity of repeating it and increasing it to the bishops of North America.

        We put this meeting at the feet of the virgin Mary, the humble one of Nazareth, knowing for sure that her mediation, powerful before her son, will grant us the grace, in our weakness, of helping the American Church.

        In the hope of seeing you, I ask your blessing and I implore you to pray for me, a sinner.

KIKO ARGÜELLO